Cómo afrontar la primera Navidad sin un ser querido cuando todos esperan que estés feliz
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Diciembre tiene una capacidad extraordinaria para meterse en la vida de uno sin pedir permiso. Apenas estamos guardando los adornos de Halloween cuando alguien comienza a instalar luces, las tiendas ponen villancicos a todo volumen y los grupos familiares de WhatsApp empiezan a discutir dónde será la cena. Es como si existiera un acuerdo universal según el cual, a partir de cierta fecha, todos debemos sentirnos felices.
El problema aparece cuando tu corazón no recibió esa circular.
Para quien ha perdido a alguien importante, las primeras señales de Navidad pueden despertar emociones difíciles de explicar. Una canción que antes provocaba alegría ahora trae lágrimas. Una invitación familiar, que otros reciben con entusiasmo, puede generar angustia. Y aparece una presión adicional: intentar estar bien para no preocupar a los demás.
No tienes que actuar una felicidad que no sientes
Una de las cosas que necesitamos comprender sobre el duelo es que no funciona según las expectativas sociales. La tristeza no desaparece porque sea 24 de diciembre, así como el amor tampoco desaparece porque una persona haya muerto.
La psicología del duelo reconoce que podemos experimentar emociones diferentes, incluso contradictorias, y que no existe una única manera correcta de vivir una pérdida. Por eso, obligarte a celebrar como si nada hubiera ocurrido puede convertirse en otra carga innecesaria.
Pero tampoco significa que debas cancelar todas las celebraciones. Tal vez quieras reunirte con tu familia, aunque no tengas ganas de cantar. Quizá prefieras una Navidad tranquila, con pocas personas. O puede que este año necesites hacer algo completamente distinto. Lo importante es que tu decisión responda a lo que necesitas y no exclusivamente a lo que otros esperan de ti.
Te propongo una pregunta antes de aceptar cualquier compromiso navideño: ¿qué necesitaría cambiar de esta celebración para que yo pueda participar sin sentir que estoy traicionando mis emociones?
Es posible que la respuesta sea tan sencilla como llegar más tarde, retirarte temprano o pedirle a alguien que te acompañe cuando necesites apartarte un momento.
No hay una medalla para quien consigue aguantar toda la noche sin llorar. Y, por fortuna, tampoco existe un jurado que califique nuestra manera de pasar la Navidad.
En mi guía gratuita La primera Navidad sin ti encontrarás nueve reflexiones y ejercicios sencillos para atravesar estas fechas sin exigirte una felicidad que todavía no llega.
Quizá esta Navidad sea diferente, incluso difícil. Pero eso no significa que tengas que vivirla escondiendo lo que sientes. El amor también merece espacio cuando se expresa en forma de tristeza.
Referencias
Stroebe, M. y Schut, H. The Dual Process Model of Coping with Bereavement: Rationale and Description. Death Studies, 1999.
American Psychological Association. Are You Grieving This Holiday Season? 2018.
NHS. Get Help with Grief After Bereavement or Loss.

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